
Mantener seguros los calentadores de infrarrojos en el baño (y su techo intacto)
Seamos realistas: instalar un calentador de infrarrojos en el baño es algo arriesgado si no se tiene cuidado. Hay vapor constante, agua que gotea y electricidad en el mismo espacio reducido. Dado que el agua y la electricidad son una combinación peligrosa, incluso una pequeña fuga o un problema en el aislamiento puede causar un cortocircuito… o algo peor.
Para mantener todo seguro, nos concentramos en tres niveles principales de protección.
Evitar chispas
Primero, consideremos la carcasa del calentador. El elemento calefactor está dentro de una envoltura de cuarzo, pero lo realmente importante son los soportes de montaje. Utilizamos aislantes de cerámica en las terminales de la lámpara. ¿Por qué? Porque no queremos que la corriente pase de las pinzas del filamento al marco metálico del techo. Eso sería un camino peligroso.
Combater la niebla
Los cables convencionales no sirven aquí. El vapor se propaga por todas partes. Por eso utilizamos cajas de conexiones con juntas de silicona para sellar todo bien. Si el vapor entra en la carcasa, crea un camino para que la electricidad fluya donde no debería. Al utilizar carcasas con clasificación IP44 o superior, aseguramos que el vapor y las salpicaduras queden fuera, lejos de las terminales eléctricas.
La red de seguridad
Incluso con el mejor aislamiento, aún se necesita un plan de respaldo. Siempre conectamos estos dispositivos con una conexión a tierra dedicada y un protector metálico. Piénselo como un seguro: si un cable se daña o una parte se quema, la corriente se dirige hacia el suelo y el disyuntor se activa de inmediato. Es mucho mejor que la electricidad llegue al techo.
El sacrificio
El problema es que toda esta protección ocupa espacio. Esas cajas a prueba de humedad son más grandes que las versiones económicas, así que perderás algo de espacio en el techo. A primera vista parece un problema, pero vale la pena. Sin esa protección adicional, la humedad destruiría los cables en pocas temporadas, y volverías al punto de partida.