
¿Por qué insistimos en usar cuarzo de 99.99% de pureza para las lámparas de relojes inteligentes? Cuando se trata de ablandar el adhesivo que sujeta la pantalla de un reloj inteligente, se trata de una tarea delicada. Es necesario aplicar calor de manera precisa sobre el pegamento; pero si no se tiene cuidado, se puede dañar el panel OLED que se encuentra debajo. Por eso no utilizamos simplemente “vidrio” para nuestras lámparas. Usamos cuarzo de alta pureza. El problema con el vidrio estándar es que contiene sustancias que no debería tener: pequeñas cantidades de aluminio o hierro. Estas impurezas actúan como esponjas, absorbiendo la energía infrarroja y reteniendo el calor dentro del propio vidrio. Al utilizar cuarzo sintético de 99.99% de pureza, eliminamos ese problema. La energía infrarroja puede pasar fácilmente a través del cuarzo. Esto permite que el calor llegue más rápidamente y de forma más eficiente al chasis del reloj. Para usted, eso significa que el reloj se calienta rápidamente, sin necesidad de someter las partes circundantes al calor durante diez minutos solo para poder mover la pantalla. Es más limpio y más rápido. Además, el cuarzo puro soporta mejor las variaciones de temperatura. Puede encenderse y apagarse rápidamente, y el vidrio no se agrietará bajo esa presión. Pero hay algo importante que tener en cuenta: este material es un poco más blando que el vidrio endurecido químicamente que se encuentra en las pantallas de los teléfonos. Se rayan fácilmente. Si su área de trabajo está llena de partículas ásperas o si maneja sus herramientas de forma brusca, tenga cuidado. Un rasguño profundo puede convertirse en un punto débil, y bajo altas potencias, ese será el lugar donde el tubo finalmente se romperá. Pero el verdadero beneficio radica en la eficiencia. Dado que el cuarzo es tan puro, podemos reducir la potencia total sin perder calor en el objetivo. De esta manera, obtenemos una herramienta más pequeña y menos calor desperdiciado en el área de trabajo. Claro, el costo del material es mayor al principio. Pero cuando se trata de un reloj frágil y caro, la precisión vale cada centavo.