
Deje de luchar contra los calentadores de techo
La mayoría de los calentadores utilizados en talleres son ese tipo de dispositivos que se instalan una vez y luego se olvidan por completo… hasta que el elemento calefactor se daña.
Si utiliza un sistema estándar, ahí comienza el problema. Después de cinco años, se encuentra frente a un tubo dañado y tiene que abrir todo el dispositivo, lidiar con elementos oxidados y sperar que no dañe accidentalmente las lámparas cercanas a la que intenta reparar. Es un desastre.
Nos cansamos de este problema, así que cambiamos la forma en que se construyen estos dispositivos.
El enfoque “Plug-and-Play”
Los elementos calefactores son piezas que se desgastan con el tiempo. Entonces, ¿por qué conectarlos directamente al chasis principal?
En lugar de eso, utilizamos un marco modular. Piénselo como un cartucho: no es necesario volver a cablear todo el circuito ni dedicar tiempo a reparaciones. Solo hay que sacar el módulo dañado, desconectarlo y colocar uno nuevo en su lugar.
Lo que antes era un proceso tedioso que duraba cuatro horas ahora se reduce a quince minutos. Así de simple.
Las ventajas y desventajas ( siendo honestos)
Los tubos infrarrojos de onda corta son excelentes, ya que proporcionan calor de inmediato. Pero sufren mucho en un taller real. Debido al polvo acumulado y a los ciclos constantes de calentamiento y enfriamiento, esos tubos de cuarzo terminan dañándose.
Al utilizar conexiones modulares, aseguramos que solo se reemplace la parte dañada, y no todo el dispositivo costoso.
Sin embargo, hay una desventaja: al usar conectores modulares en lugar de soldaduras permanentes, hay más puntos de contacto. Hay que asegurarse de que esos clips estén bien cerrados. Si están sueltos, existe el riesgo de arcos eléctricos, especialmente si el taller cuenta con maquinaria pesada que cause vibraciones. Simplemente asegúrelos bien y listo.
Qué significa esto para su taller
Si usted es quien administra el taller, esto representa un gran alivio. Puede tener unos cuantos módulos de repuesto en un estante, en lugar de desperdiciar espacio en unidades completas de calentadores.
Y lo mejor: cuando una zona del techo se enfría, su técnico puede reemplazar el módulo sin interrumpir la alimentación eléctrica del taller. Nadie tiene que dejar de trabajar, el suelo sigue estando caliente, y no es necesario realizar reparaciones completas solo para arreglar una lámpara dañada.